En México buscan preservar la guacamaya escarlata para frenar su extinción.

La iniciativa ya fue expuesta, el comité de la UNESCO correspondiente tendrá encuentros en diciembre y se espera una solución para el próximo año, según fuentes de Xcaret.
Un parque ecológico de la península de Yucatán está buscando evitar que la guacamaya escarlata, una de las aves más exóticas, se extinga en México como consecuencia  de una «caída catastrófica» de su población.

En México buscan preservar la guacamaya escarlata para frenar su extinción.

En México buscan preservar la guacamaya escarlata para frenar su extinción.


El parque de Xcaret, fundado veinte años atrás, está desarrollando desde el año de 1993 un programa para cuidar el guacamayo rojo (ara macao), que antaño poblaba por miles las selvas mexicanas y de los cuales actualmente solo hay algunas decenas viviendo en libertad.
Las últimas estimaciones de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) señalan que en la Selva Lacandona, en el Estado de Chiapas, habita la única población de estas aves en México, con alrededor de 150 ejemplares.
Se han alojado allí después de haberse ubicado durante décadas por comarcas distribuidas desde el norteño departamento de Tamaulipas hasta el sureño de Chiapas.
«Dada la precipitada reducción en distribución de la especie en México, y la baja estimación de su población, es obvio que la población silvestre de la especie ha sufrido una caída catastrófica, presentando un riesgo de desaparecer en México», señala Conabio.
Esta especie, de gran tamaño, con su espectacular plumaje rojo, amarillo y azul, habita también en bosques húmedos de Colombia, Venezuela, Brasil y otros países.
En México, en  el parque de Xcaret, la especie ha encontrado un refugio que le permite estar a salvo aunque sea en cautividad, garantizando así la supervivencia hasta que logre regresar paulatinamente a las selvas de México.
Es en ese parque donde está el más grande número de guacamayas escarlatas en México y Centroamérica, contando con 950 ejemplares, de las cuales 100 son parejas en edad de reproducción, el cincuenta por ciento de ellas activas.
Es allí donde aprenden a volar, a relacionarse con su misma especie,  a formar una familia y a adquirir comida.
«Tienen que aprender muchas cosas», dice  Rodolfo Raigoza, a cargo de uno de los programas de conservación de especies más importantes del parque de Xcaret, el término maya que siempre tuvo la zona y que significa «pequeña caleta».
Comité de la UNESCO correspondiente tendrá encuentros en diciembre y se espera una solución para el próximo año

Comité de la UNESCO correspondiente tendrá encuentros en diciembre y se espera una solución para el próximo año


Lo que se busca es que para el próximo diciembre, se puedan liberar 50 ejemplares de guacamayas rojas en la comarca de Palenque, en Chiapas, con el objetivo de asegurar  la supervivencia de la especie.
Eso va a ser posible en la medida que poco a poco el número de parejas reproductivas se incremente,  con un alza en el 2009, esperando que la libertad de las especies no entorpezca la iniciativa.
Fue en el 2009 cuando Xcaret logró el récord Guiness por el más alto número de guacamayas nacidas en un sólo lugar: 105 nacimientos, donde lograron vivir todos.
No es sencillo lograr eso, ya que la guacayama sólo tiene una pareja en la vida, dice Raigoza. «Cuando eligen a su compañero no se separan nunca y si uno de los dos muere es casi imposible que busquen a otro», agrega.
Inclusive cuando día a día se sueltan varios ejemplares desde un montículo del parque para que puedan ser contemplados por los visitantes, al final las parejas regresan juntas.
La guacamaya roja se encuentra en peligro de extinción en México, no solo por la extinción de su  habitad, sino por la comercialización masiva de esta especie, las cuales son vendidas en el mercado negro hasta por tres mil dólares cada una, para ser usadas como mascotas.
Esta especie generalmente pone tres huevos por año, aunque casi siempre sobrevive solo uno, si supera la amenaza de abeja africana, que ocupa los nidos y desplaza a las guacamayas.
Adicional a la guacamaya roja la iniciativa tiene en cuenta la protección del ejemplar verde (ara militaris), con un menor riesgos de extinción.
Xcaret es el parque ecológico y cultural más destacado de México, ubicado cerca de Playa del Carmen y con las visitas por año que superan el millón de personas, que se desplazan a esta comarca para disfrutar de las playas de la Riviera Maya.
Además del programa de guacamayas, en Xcaret se desarrollan otros programas de protección de la fauna, como el de las tortugas marinas, a las que se les brinda ayuda para anidar.
El parque ecológico pretende que la UNESCO lo incluya en la lista de proyectos que destaca por las buenas prácticas para la salvaguardia del patrimonio cultural y material, que recoge programas de ocho naciones y de los que México aún está ausente.
Fuente: MILENIO
Elaborado por: Natalia Bernal.


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