El Protocolo de Nagoya fue ratificado por México, a fin de cuidar la biodiversidad.

México reveló que ratificó el Protocolo de Nagoya, una herramienta legal a nivel mundial que promueve la utilización segura de la biotecnología y expresa las «bases para medir la responsabilidad y compensación por daños» asociados a los seres vivos genéticamente modificados.
La ratificación se llevó a cabo tras una visita del ministro de medio ambiente de México a Nueva York, donde expresó la dependencia a su mandato mediante un comunicado.

El Protocolo de Nagoya fue ratificado por México, a fin de cuidar la biodiversidad.

El Protocolo de Nagoya fue ratificado por México, a fin de cuidar la biodiversidad.


Con la ratificación «concluye un proceso de negociación de más de seis años que tiene como objetivo proteger la biodiversidad ante la manipulación genética», señaló la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat).
El ministro mexicano presentó el instrumento de ratificación ante la Oficina de Tratados de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York (EE.UU.).
El convenio fue firmado en octubre del 2010 en el marco de  la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Biodiversidad de la ONU (CBD).
Durante este evento se determinó un compromiso para determinar una cuota de protección del 17 % de las superficies terrestres y del 10 % para las marinas en 2020, además de la adopción de un protocolo acerca de la utilización y distribución equitativa de los beneficios derivados de los recursos genéticos (ABS, por su sigla en inglés).
La manera para financiar esos proyectos se determinará en la próxima conferencia internacional sobre biodiversidad celebrada este año en la  India.
Según, Elvira Quesada, la ratificación «contribuye a la definición y prevención del daño ambiental en la medida que los operadores de organismos genéticamente modificados introduzcan planes de seguridad más confiables y eficaces».
Adicionalmente produce condiciones para que la aplicación de la biotecnología moderna se realice de forma segura y con responsabilidad.
El Protocolo de Nagoya es un complemento del protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología, adherido en el año  2000, el cual entró en vigor a partir del 2003, el primero que afecta a organismos genéticamente modificados (GMOs, por si sigla en inglés).
Este nuevo protocolo suplementario de Nagoya (Japón) obliga a las partes a enfrentar responsabilidades y asumir los costos en caso de que se materialicen los riesgos relacionados a los organismos vivos modificados (LMOs).
Fuente: ULTIMA HORA.COM
Elaborado por: Natalia Bernal.


Compartir