La implementación intensiva de insulina permite mejoras en el pronóstico de niños con diabetes tipo 1.

La intensificación temprana para iniciar el uso de la insulina está relacionada con mejoras en la salud en niños con diabetes tipo 1 de quienes han sido recientemente diagnósticados.
La investigación acerca del Control y Complicaciones de la Diabetes ya había establecido las ventajas de la terapia con insulina intensiva en niños versus la forma tradicional de tratar en adolescentes y adultos con diabetes tipo 1.

La implementación intensiva de insulina permite mejoras en el pronóstico de niños con diabetes tipo 1.

La implementación intensiva de insulina permite mejoras en el pronóstico de niños con diabetes tipo 1.


Aunque aún no se ha determinado si estos regimenes intensivos generan mejoras en los niveles de hemoglobina A1c en la atención pediátrica.
El grupo de la doctora Catherine Pihoker, de la Universidad de Washington, Seattle, del equipo de Estudio SEARCH para la Diabetes en los Jóvenes, estudió si la intensificación del régimen de insulina con el tiempo provocaba efectos metabólicos en 1606 niños con diabetes tipo 1 quienes habían asistido a consulta inicial y mínimo un seguimiento.
En Diabetes Care, los expertos señalaron que unieron los regímenes de insulina en cinco categorías. La categoría 1 (insulinoterapia basal/bolo con infusión subcutánea continua de insulina o ISCI, por su nombre en inglés) fue la más intensiva, mientras que la categoría 5 (1-2 inyecciones de insulina por día, excluida la insulinoterapia basal con glargina o detemir) fue la de menor intensidad.
Ros resultados arrojados determinaron: que entre la primera consulta y la consulta de seguimiento, el 51,7 por ciento de los participantes inició una terapia más intensiva, el 44,7 por ciento se mantuvo con la misma terapia y el 3,6 por ciento empezó con un régimen menos intensivo.
El 15 por ciento de estos pacientes no modificó la terapia que venia utilizando la ISCI en la primera consulta y el 56 por ciento usaba un tratamiento inicial de categoría 1 o 2, en otras palabras, intensivo.
Después de un tiempo, los niveles de A1c presentaron un alza significativa en todos los grupos, aunque eran significativamente más bajos en los pacientes con insulinoterapia menos intensiva que en el grupo que continuó con el mismo tratamiento al año y los dos años.
Los dos grupos presentaron un alza más baja del nivel de A1c con relación al grupo con insulinoterapia menos intensiva.
Elementos como la menor edad, el tipo de terapia ISCI y el reemplazo de una terapia por otra más intensiva estuvieron asociados con un alza en la posibilidad de lograr los niveles óptimos de A1c. Aunque en términos generales, los mayores de seis años no alcanzaron esa meta aunque cambiaran de grupo.
El 86-91 por ciento de los pacientes se autocontrolaba la glucosa en sangre mínimo cuatro veces por día, lo que estuvo relacionado con niveles relevantemente más bajos de A1c.
La cantidad de péptido C en ayunas redujeron por igual en todos los grupos que cambiaron el tratamiento, lo que representa que los regímenes más intensivos no protegen de esa disminución. El IMC no cambió según el régimen utilizado ni modificó más en el tiempo con alguno de los tratamientos. Aunque las internaciones tampoco cambiaron entre los grupos, los pacientes con el tratamiento más intensivo hicieron menos consultas de ER que el grupo con la insulinoterapia menos intensiva.
«Las inequidades en la atención de la salud surgieron al observar cómo los niños de las minorías, de familias de bajos ingresos y padres con menos nivel de educación formal eran menos propensos a acceder a una intensificación de la insulinoterapia -señala el equipo-. Al unir el mejor pronóstico con las disparidades sociodemográficas en ese acceso, detectamos la necesidad de desarrollar estrategias para mejorar la atención de los niños diabéticos.»
«Aunque se prefiere la intensificación de la insulinoterapia -proponen los autores-, la elección del tratamiento debe ser personalizada y según las posibilidades de los niños y sus familias de adherir al plan indicado.» Pihoker no estuvo disponible para responder preguntas sobre el estudio.
Fuente: MEDLINE PLUS
Elaborado por: Natalia Bernal.


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