Datos curiosos para entender el Síndrome de Asperger.

Si observas a un chico muy inteligente, con buena memoria, pero que no tiene los mismos intereses que sus amigos, dificultad para establecer vínculos en especial con niños de su misma edad, que se frustra fácilmente y además es algo ingenuo, es probable que se trate de un niño con síndrome de Asperger.
Pero en realidad ¿qué es el Síndrome de Asperger?

Datos curiosos para entender el Síndrome de Asperger.

Datos curiosos para entender el Síndrome de Asperger.


El Síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que afecta primordialmente las destrezas de comunicación e interacción social. Muchas veces es considerado como una rama del autismo, lo que marca la diferencia es que los niños Aspis logran desarrollarse de la misma manera que un niño regular, en especial cuando se sabe enfocar sus actividades de interés, de hecho son personas que pueden llegar a ser buenos profesionales.
“Pueden pasar desapercibidos hasta cierta edad, cuando por su inocencia se delatan”
Por lo general es complicado detectar si un niño es Aspi antes de que cumpla siete años, inclusive es común que en los controles al pediatra no se cuestione nada al respecto por la sencilla razón que no ha salido nada evidente a relucir, en este sentido, es importante las observaciones constantes que hacen tanto los padres como las profesoras del niño. En la mayoría de los casos, una vez los padres consideran que las conductas del niño no están acordes, es cuando le dan importancia al caso y empiezan a recolectar detalles tales como:
El niño habla como una persona adulta, emplea palabras rebuscadas que ni sus padres usan.
No tiene muchos amigos, solo tiene compañeritos del colegio.
Se lamenta constantemente porque lo molestan, pues no sabe defenderse de las burlas.
Se cree fácilmente lo que le dicen, resulta ser muy ingenuo.
Es demasiado inteligente, además de su alta capacidad para memorizar.
Habla de temas muy interesantes.
Es muy organizado.
En dado caso que no le guste un número o una palabra, no se la puedes mencionar porque se irrita.
No disfruta de las fiestas infantiles y no recoge nada en la piñata.
No disfruta con las personas disfrazadas de muñecos, pues al ser tan racional sabe que hay alguien adentro.
Se asusta constantemente con ruidos fuertes, se  tapa los oídos y desea huir.
Es difícil crear hábitos alimenticios, pues no acepta fácilmente los alimentos ni la forma como se los sirven.
Se enoja si no se cumple lo que se le ha prometido, independientemente de las razones que le des por las cuales no pudiste cumplir.
Si le gusta una canción la canta varias veces.
Le cuesta conciliar el sueño.
No le agradan los deportes.
Las cosas se le caen fácilmente.
Le agrada estar solo.
No juega, le molestan las cosquillas.
En ocasiones se molesta fácilmente y considera que no lo comprenden
Por lo general, los niños con las características anteriormente mencionadas suelen sentirse no queridos ni aceptados en grupos y suelen decir «nadie me quiere, no me entienden, no tengo amigos, me molestan, no me dejan jugar, me siento solo».
Cuando van creciendo las conductas con estereotipos aumentan pues no saben cómo manejar las circunstancias. Es en ese punto donde los padres y maestras empiezan a notar que el chico no encaja en ningún grupo de amigos y empiezan a realizarles evaluaciones, sin conocer que el niño ve el mundo completamente diferente.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico por lo general se hace en conjunto, entre un neuropediatra,  un psicólogo y un especialista en terapia ocupacional.
En algunos casos se administran cuestionarios que desarrollan los padres o la persona que pasa mayor tiempo con el niño, además de trabaja con él directamente. En el camino se tejerán varios “presuntos diagnósticos” como: hiperactividad, problemas de atención y concentración, problemas de autoestima, síndrome de tourette, problemas de habilidades sociales, mala crianza, sobreprotección, entre otros. No obstante, solo quien conozca y haya estudiado a ciencia cierta  este síndrome podrá diagnosticar Aspi.
A pesar de que muchas veces las características se evidencian pasados los 7 años, es importante un diagnostico temprano pues eso ayudará al niño a conocer herramientas para saber llevar sus dificultades.
¿Cómo ayudarlos?
Una vez diagnosticado un niño con Aspi, se le recomendara terapias y actividades especiales. Sin embargo, no todos los Aspi son iguales, por ende la terapia varia de un niño a otro.
La mejor forma de ayudar a estos chicos es proporcionándoles mucho amor y sobretodo apoyo y comprensión.
Adicional a esto, es importante sensibilizar a las personas que rodean al niño ya que las dificultades que enfrentan se basan en gran medida en la falta de comprensión e información del mundo que los rodea.
Fuente: Mundo Celeste
Elaborado por: Natalia Bernal


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