El autismo es una de las discapacidades que más limitantes tiene si se desea trabajar.

En Estados Unidos quienes padecen Trastorno del Espectro Autista tienen bastantes dificultades a la hora de emplearse o simplemente continuar estudios a nivel superior con relación a otras discapacidades. Señaló la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP).

El autismo es una de las discapacidades que más limitantes tiene si se desea trabajar.

El autismo es una de las discapacidades que más limitantes tiene si se desea trabajar.


Uno de los estudios realizados por la APP dirigido por  Paul Shattuck, de la Universidad Washington, de San Luis, Missouri, explico que son los autistas quienes enfrentan grandes barreras para ingresar a la universidad o emplearse, especialmente en los dos años siguientes después de terminar la preparatoria.
Para realizar un análisis que será publicado esta semana en la revista Pediatrics, un equipo de especialistas le dio seguimiento a 500 jóvenes que padecen autismo y desean acceder a la educación superior o quizás trabajar, a fin de compararlo con un grupo de personas que sufren otro tipo de discapacidades.
Los resultados que arrojó el estudio muestran que más del 50 % de los jóvenes con autismo había abandonado la escuela high school (preparatoria) en los primeros dos años y no contaban actualmente con empleo u otro medio de educación.
La falta de oportunidades para los autistas fue mayor que para los jóvenes que padecen otro tipo de discapacidad como por ejemplo problemas de lenguaje, problemas de aprendizaje e inclusive retraso mental.
Los jóvenes autistas se posicionaron con la tasa más bajita de empleo y la tasa más alta de no participación en la educación superior. Adicionalmente el estudio señaló que  aquellos chicos que provenían de hogares con escasos recursos tenían el 50% de posibilidades de estar totalmente desconectado del mundo laboral y escolar. No obstante, el seguimiento determinó que  el 34.7 % había asistido a la universidad y el 55.1% logró un trabajo remunerado dentro de los primeros seis años después de la high school.
En este contexto, mayores ingresos y mayor capacidad funcional están relacionados con mayores probabilidades de participación escolar y laboral.
Los especialistas en el área sugieren nuevos estudios que determinen mejoras en la planificación para la transición de estos jóvenes al concluir la preparatoria, garantizándoles un mejor desenvolvimiento para poder adquirir un empleo o una cupo en la universidad.
Elaborado por: Natalia Bernal

Fuente: Informador


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