Greenpeace protesta por la industria de acero que está destruyendo la Amazonía.

Greenpeace llevo a cabo una protesta en una de las ciudades de brasileñas de Sao Luis, capital  del estado de Maranhao (norte), a fin de denunciar que la industria de acero es la principal causante de la destrucción de la selva amazónica a demás de practicar la esclavitud moderna.

Hornos pertenecientes de Industria de Acero evidencian una llaga dentro del ecosistema del amazonas.

Hornos pertenecientes de Industria de Acero evidencian una llaga dentro del ecosistema del amazonas.


La propuesta estuvo acompañada de activistas de la ONG en el puerto de Sao Luis, donde se desplazaron por la cadena de ancla de un buque de carga  de arrabio, propiedad de la siderúrgica Viena, a fin de exponer un cartel donde se le solicitó a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff que apague la motosierra.
El grupo ecologista establece que el Gobierno de Rousseff con la protección del medio ambiente esconde “situaciones embarazosas” a pocos días de realizar  la conferencia de la ONU sobre desarrollo sostenible Río+20, la cual tendrá lugar en Río de Janeiro a finales de junio.
Paulo Adario, director de la campaña amazónica de Greenpeace, señaló en un comunicado que mientras el gobierno de Rousseff muestra la imagen de un país verde y moderno, la industria del acero realiza practicas dañinas hacia el medio ambiente, las cuales reducen la selva en carbón.
Greenpeace culpa a la industria del acero por alimentare de carbón vegetal que es producido en carbonerías de la región amazónica, las cuales extraen madera de forma ilegal o en algunos casos son reservas de grupos  indígenas.
Adicionalmente el comunicado dice que dichas carbonerías de los estados de Pará y Maranhao principalmente, también utilizan trabajadores que normalmente son sometidos a condiciones infrahumanas de explotación.
Greenpeace protesta por la industria de acero que está destruyendo la Amazonía.

Greenpeace protesta por la industria de acero que está destruyendo la Amazonía.


Sao Luis  tiene el puerto principal por donde Brasil exporta su hierro, que en su mayoría proviene de  la mina de Carajás, la más grande del mundo, la cual es operada por la empresa Vale.
La ONG señaló que en cuanto a Carajás “solo existe bosque en áreas protegidas”, la mayoría en tierras indígenas que “son constantemente invadidas por los madereros”.
Finalmente Greenpeace explicó que el sur de Maranhao vive el pueblo indígena nómada Awá Guajá, del que quedan cerca de 400 individuos y es considerado por la ONG Survival como el más amenazado del mundo.
Elaborado Por: Natalia Bernal
Fuente: AcciónVerde


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